Y así no terminaba el asunto,
enamoraban a la mujer del hacendado
y eso no es nada
conquistaban a su amante, la esposa del puestero,
y estamos al principio
no asistían a misa por ser día de tramperas
la noche anterior había sido de luna llena,
y además cavaban
todo el santo día se los oía cavar,
y no crean que así termina
cantaban en coro y a veces con guitarra
y sólo decimos del oído nada de la vista,
algo crecía y no se sabía qué,
y para qué hablar del olor,
olía a enredaderas, nomeolvides, pinos,
y para colmo no se los sentía, olía, ni se los tocaba
y no se podía saber si estaban.